Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis No veas la TV ¡Hazla!

Porque soy lo que pienso ...

trabajo en lo que creo
GravatarSoy José Navas, portavoz del grupo municipal de Ezker Batua en el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz. Verde, Rojo y Violeta

Si quieres escribirme

 Higinio Arinas y Javier Medel

Este pasado miércoles mi compañero, Higinio Arinas, alcalde de Labastida, compareció ante las Juntas Generales de Álava para informar sobre el campo de Golf que está diseñado para ubicarlo en esta zona de Álava. Su comparecencia fue sobresaliente y sirvió para aclarar las dudas que algunos tenían sobre las razones por las que Ezker Batua-Berdeak y muchos de los vecinos y vecinas de Labastida se oponen a este proyecto.

Este es el discurso íntegro de Higinio Arinas

Buenos días señoras y señores procuradores y gracias por invitarme a esta comparecencia y darme la posibilidad de explicar e informar de cuáles han sido las variaciones que ha experimentado el proyecto del campo de golf en Labastida y que ha generado una importante polémica local, comarcal, del territorio histórico y de la región. 

El proyecto de Campo de Golf de Labastida se remonta al año 2002 cuando la sociedad “San Ginés de la Labastida S.A.” inició contactos para tantear la sensibilidad de algunos vecinos, representantes municipales e instituciones para favorecer lo que llamaban  la revitalización del municipio.

Esta sociedad pretendía construir en Labastida un Campo de Golf de 18 hoyos, un campo de prácticas, un hotel y otras instalaciones deportivas. 

El 12 de septiembre de 2003 presentó la propuesta formal al Ayuntamiento de Labastida donde proponía la creación de un Sociedad Mixta en la que el Consistorio aportaría los terrenos necesarios para el desarrollo del proyecto y participaría con un 15 %, después elevado al 20, en la Sociedad San Ginés de Labastida S.A. 

Lo curioso, es que antes de la presentación de la propuesta los terrenos que debía aportar el Ayuntamiento ya habían sido sometidos por la propia Sociedad a una valoración oficial realizada por un experto nombrado por el Registrador Mercantil de Vitoria-Gasteiz.

La promotora San Ginés también habla de la idoneidad y mal llamada necesidad de la construcción de un campo de golf que revitalizaría económicamente al pueblo y lo dotaría de una infraestructura puntera en la zona.

En noviembre de 2005 la Sociedad promotora aporta una estimación de Costes de Construcción del Complejo de Golf y la Casa Club, Costes de Urbanización incluida la zona residencial, y Costes de Adquisición de Suelo por un total de treinta seis millones sesenta mil ochocientos euros, es decir, seis mil millones de pesetas; así como una justificación del número de viviendas requerido para que la actuación resultase viable económicamente. Se estima que cada vivienda a construir debe aportar cuarenta y cinco mil setenta y seis euros más sobre su precio para financiar los costes de todo el proyecto y en consecuencia será necesario planificar una ordenación de 750 viviendas para garantizar su viabilidad.

El 28 de diciembre del 2006 en pleno extraordinario se produce la aprobación inicial de la revisión de Normas Subsidiarias. En el capítulo 4 que lleva por título “Marco estratégico de la revisión de Planeamiento. El nuevo campo de Golf” se valoran los suelos propiedad del Ayuntamiento de Labastida en trescientos siete mil ciento setenta y cinco euros. Y es en este documento, concretamente en el punto 1, anejo 5 “Programa de Costes del Campo de Golf de Labastida” donde se vincula la construcción del campo de golf, el hotel y la Zona deportiva con la necesidad de construir entre 750 y 850 viviendas para conseguir la financiación de todo el complejo vinculado con el golf.

El Ayuntamiento de Labastida lo asume en los documentos urbanísticos que desarrolla con posterioridad.Sin embargo, Labastida es un pueblo con 1407 habitantes censados que en Semana Santa, puentes y verano multiplica su población por 7 ó por 8. El parque de viviendas se constituye de la siguiente manera según los datos del 2005 recogidos en la revisión de Normas Subsidiarias del Ayuntamiento, cuando se estaba tramitando el proyecto de campo de Golf:

- El número de viviendas de segunda ocupación es extraordinariamente elevado; 1.145 lo que supone un 66% del total de las existentes

- El número de viviendas principales es de 569

Y entre 2001 y el 2005 sólo se han construido 97 viviendas nuevas.

En el mismo documento, en las actuales Normas Subsidiarias, se recoge la existencia de suelo urbano o urbanizable como para construir 951 viviendas sin necesidad de realizar nuevas recalificaciones.

¿Por qué si Labastida puede ya con el actual planeamiento crecer y aumentar en casi mil viviendas su capacidad urbanística, nos proponen un proyecto de construcción de un campo de golf con 750 viviendas más en terreno a recalificar cuando el pueblo no lo necesita?

La Sociedad “San Ginés de la Labastida S.A. no se ajusta a la verdad cuando afirma que el negocio del golf es un negocio rentable porque no  plantea sólo el campo de golf sino que vincula el equipamiento deportivo a la construcción de la urbanización de 750 viviendas que financiarían el campo. He aquí la clave de la operación. Lo que pretende es conseguir la promoción de vivienda residencial y financiar el campo de golf gratis a costa de los futuros propietarios de las viviendas.

El verdadero motivo es la inversión residencial y la recalificación del suelo rústico a través del nuevo Plan General de Ordenación Urbana. La propuesta presentada al Ayuntamiento, dueño de gran parte de los terrenos afectados por el proyecto urbanístico, incluye su presencia en la promotora con el objetivo de ceder esos terrenos, que como ya he dicho son propiedad municipal. Como ven en el documento que está a su disposición. 

En definitiva, nos encontramos con un pelotazo urbanístico donde el deporte, el golf, es una mera excusa. Aquí lo que va a dejar dinero a la sociedad promotora y lo que interesa es construir viviendas que es donde se encuentra el negocio.

Es difícil inventar un negocio más lucrativo. Se construye un complejo deportivo con hotel y club que será financiado por la venta de las 750  viviendas. De esta manera, cada comprador de un piso pagará una parte del Complejo del campo de golf, que incluye asumir los más de 3 millones de euros previstos de déficit para 10 primeros años de explotación del complejo deportivo.

Si ya era disparatado justificar la construcción de 750 viviendas vinculadas a la operación del Campo de Golf, es rechazable las cargas adicionales que les imputan a los futuros propietarios de las viviendas para fijar el precio final. 

O sea, la anterior corporación municipal inicia la revisión de las Normas Subsidiarias de Labastida con el fin de proceder a la recalificación de los terrenos. 

El siguiente paso es redondear el negocio. La promotora propone y el Ayuntamiento acepta un crecimiento urbanístico indiscriminado y  que incumple directrices emanadas del Plan Territorial Parcial que recoge que Labastida debe crecer en círculo y hacia el sur. El proyecto “golfístico” apuesta por la línea recta y hacia el norte, hacia el monte, hacia el Toloño. Pero no sólo eso, sino que además incrementa en un millón de metros cuadrados la superficie urbana y urbanizable de Labastida. Pasado un tempo prudencial a alguien se le podría ocurrir dar otros usos más lucrativos a este terreno ya urbano. ¿Qué más queremos?

La ciudadanía de Labastida que desconocía los intereses creados en torno al campo de golf comenzó a interesarse. La vecindad de Labastida  pregunta, se preocupa, y sobre todo, quiere cuidar su entorno, su pueblo.

Las primeras fases suscitan la preocupación de la ciudadanía y a finales de 2005 se crea la plataforma Torrolate, una iniciativa ciudadana que se constituye bajo la idea de conservar el monte Toloño y la riqueza medio ambiental del municipio de Labastida, que apuesta por un crecimiento sostenible y cuidadoso de la localidad.

Esta plataforma denuncia indicios de que algunos concejales de la anterior legislatura podrían tener intereses en la zona donde se pretende desarrollar el proyecto. Así, el 10 de diciembre de 2007 registró en el Ayuntamiento un recurso que recogía el siguiente texto. Leo textual.

“Existen indicios fundados de que Ignacio Gil Orive no actúa con la debida imparcialidad en dicho procedimiento. En concreto, según datos recabados por nuestros servicios jurídicos en el Registro Mercantil de Álava, Ignacio Gil Orive es administrador de sociedad con derechos que pueden verse afectados por dicha reclasificación porque ocupa desde el 11 de mayo de 1999 en los órganos de administración de Mitarte SL los cargos de secretario, consejero y apoderado. Y el caso es que, de prosperar la reclasificación propuesta, los terrenos que ocupa la bodega Mitarte dejarían de ser suelo no urbanizable para convertirse en suelo urbanizable sectorizado, dentro del sector 1 (residencial Golf norte)”, según el recurso presentado por la Plataforma Torrolate en el Ayuntamiento.

Esta Plataforma continúa con un trabajo de recogida y presentación de información a los vecinos del pueblo y presenta sus alegaciones y quejas ante el proyecto deportivo-urbanístico de Labastida. 

Torrolate se convierte en el centro del movimiento social que participa en la vida política y municipal con el único interés de mejorar un plan y rechazar pelotazos urbanísticos. 

La existencia de Torrolate evidencia la ausencia de complicidad entre la anterior corporación y el pueblo. Los intereses en la legislatura anterior van por un lado y la ciudadanía por otro. Así, en las calles de Labastida comienzan a vivirse las primeras manifestaciones que también dejan constancia de la falta de unanimidad en el Pleno. Se rompe el consenso inicial en el propio ayuntamiento ante el proyecto urbanístico-deportivo del campo de golf.

A pesar de que nunca antes ningún otro proyecto municipal ha suscitado tal alto grado de contestación social, como ya hemos apuntado, se produce la aprobación inicial de la revisión de las Normas Subsidiarias el 28 de diciembre de 2006 y apenas tres meses después, el 28 de marzo de 2007, la  aprobación provisional. La tramitación parece una carrera contra el calendario electoral.

Torrolate prosigue su labor y en el pueblo el rechazo aumenta según pasan los días. La anterior corporación hace caso omiso de las alegaciones y las voces que se escuchan en las calles de Labastida.

Tras las elecciones municipales del 2007 se produce un cambio político en el gobierno del Ayuntamiento. 

Tras la celebración de los comicios y la constitución del nuevo ayuntamiento, el nuevo equipo de gobierno recaba el Informe Definitivo de Impacto Ambiental emitido por el servicio de medio ambiente y biodiversidad de la Diputación de Álava que junto con el  Plan General de Ordenación Urbana se remite a la Comisión de Ordenación y Territorio del País Vasco (COTPV) para que emita su dictamen. 

El 17 de diciembre de 2007 la Cotpv rechaza de forma demoledora el campo de golf y su urbanización. No se puede construir en zonas especialmente protegidas, zonas LIC (Lugar de importancia comunitaria) de la Sierra de Cantabria y Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA) de las Sierras Meridionales de Álava. En ambos casos las medidas de protección son muy estrictas. 

No está justificado el abastecimiento del agua ya que el proyecto aprobado por el Ayuntamiento plantea utilizar el agua de las regatas que bajan de la Sierra de Cantabria pero la Comisión de Ordenación del Territorio niega esa posibilidad «porque (y cito textualmente) están abasteciendo a una zona natural, un prado juncal, que se vería dañado si se eliminase el agua que procede de esas regatas». En cualquier caso, el proyecto debe justificar de dónde va a obtener el agua, tanto para las viviendas como para el golf, y definir las redes, el origen, si son suficientes los recursos que ya existen o debería realizar alguna infraestructura nueva… pero nada de eso aparece en el proyecto.

Y este informe añade que este proyecto supone un crecimiento urbano desproporcionado. Del millón de metros cuadrados urbanizables, el informe de la COTPV afirma que 2/3 partes no pueden ser recalificadas por lindar con  los espacios protegidos de la zona.

El crecimiento en el número de viviendas es desproporcionado en relación con el tamaño del pueblo y no corresponde con el desarrollo circular y hacia el sur que marca el Plan Territorial. 

Gran parte de estos impedimentos y otros ya los conocía la anterior corporación por medio del Informe Preliminar de Impacto Ambiental y por medio de las alegaciones presentadas por la Plataforma Torrolate que no habían sido tenidas en cuenta. 

Estas modificaciones profundas dictaminadas por la COPTV determinan la necesidad de reformular el PGOU de Labastida que además debe ajustarse al Plan Territorial Parcial. 

Es decir, el PGOU debe de reelaborarse creando un instrumento urbanístico que sirva para que Labastida pueda crecer de una forma sostenible. El Plan tiene que estar al servicio del pueblo, debe dar soluciones y, desde luego, considero oportuno abrir un proceso participativo para que la gente de Labastida pueda decidir qué tipo de pueblo quiere. 

Hay que apuntar también que, al igual que ha pasado con otro proyecto similar en Laguardia, el proyecto de campo de golf de Labastida está siendo objeto actualmente de investigaciones judiciales a requerimiento de la fiscalía de Álava. 

Para terminar, Señoras y señores procuradores me gustaría hacer un llamamiento a sus grupos políticos, a estas Juntas Generales, a su ejecutivo la Diputación Foral de Álava y a todas las instituciones y organismos para que hagan una relectura a fondo del PTP de la rioja alavesa y de la Planificación Sectorial que propicie crecimientos sostenibles y eviten proyectos como éste que acarrearían problemas a las localidades en las que se implantarían, y hacer una guía valida para hacer buenos PGOU.una guía valida para hacer buenos PGOU.

No hay Comentarios »

Dejar un Comentario


<a href> <em> <blockquote> <strong> <cite> <code> <ul> <li> <dl> <dt> <dd>